Guía
Errores que vemos en el Lebenslauf de oficio
El primer PDF que nos llega suele tener tres pecados. Uno: un párrafo de motivación que habla de “crecer como persona” y no de rellenar juntas o de sostener una bandeja. Dos: meses en blanco entre el instituto y “ahora”, sin decir si hubo campo, almacén o cuidado de un abuelo. Tres: copiar el diseño de un currículum de máster, con iconos y una foto recortada de una feria.
El Meister de carpintería o de instalaciones lee en diagonal. Quiere mes y año, el nombre del taller de prácticas aunque fuera de un primo, y verbos de oficio. “Ayudé” no dice nada; “lijé tableros bajo supervisión” sí. Si no hay taller, se puede poner el banco del patio, con honestidad, y un plan de sábados antes de la Bewerbung.
La foto: en muchos ramos sigue siendo habitual, con fondo sencillo y ropa de entrevista, no de discoteca. En otros anuncios se pide explícitamente no enviarla. El itinerario lo aclara según el oficio; no hay una regla única copiada de un foro.
Otro error: traducir mal el nombre del ramo. “Enfermero” no es siempre Pflegefachmann, y “electricista” cubre varios oficios con exámenes distintos. Lina revisa esa etiqueta porque un código de oficio equivocado manda la carta al cubo del correo interno.
Por último, el correo electrónico infantil o el número que nadie coge por la tarde. La Bewerbung es un trámite de empresa. Trátala como tal, aunque el candidato tenga diecisiete años y conteste mejor por otra aplicación.